domingo, 20 de noviembre de 2016

TALLERES LITERARIOS 2017



He decidido poner en marcha mis propios talleres literarios, de lectura y de creación literaria. Me encantaría contar contigo para que este proyecto sea una realidad.

En el siguiente enlace te dejo una presentación, donde podrás encontrar todos los detalles:

Puedes compartir esta iniciativa con cualquier persona que consideres y que pueda estar interesada en las actividades.

Para más información:
tallerliterarioraul.blogspot.com.es

martes, 8 de noviembre de 2016

NUEVOS TALLERES PRESENCIALES
MADRID

CREACIÓN LITERARIA

LECTURA

***EN BREVE***

viernes, 3 de julio de 2015

TALLER DE ESCRITURA

La escritura no sólo es posible para unos pocos. No es ese mundo tan lejano. Aunque creas que no tienes el talento de un escritor, llegarás a escribir.


Aprenderás que toda escritura tiene una técnica, que toda imaginación tiene unos útiles, que todos los textos utilizan unas herramientas y que con la práctica la pericia se puede desarrollar.
Aprenderás que caminos puedes tomar para narrar esas historias que descubres en la vida, que te rondan por la cabeza, esos personajes que se presentan y no desaparecen. Si quieres probar a escribir como en los libros que lees. Si deseas escribir las distintas formas de redactar: cuento, relato, poesía… ¡Puedes conseguirlo!
Un taller de escritura debe de ser una reunión de escritores interesados en compartir sus conocimientos, donde se ayude al compañero con consejos, donde poder encontrar esas correcciones que nos enseña más que los vanos cumplidos, un lugar donde la teoría tenga su reflejo en nuestros propios textos y, lo más interesante de todo, continuamente nos anime a seguir escribiendo. Puedes incorporarte al taller en:

TALLER DE ESCRITURA
 DE REVISTA PARA ESCRITORES
PRÓXIMAMENTE

Si quieres contactar conmigo o quieres realizar cualquier pregunta sobre el taller puedes hacerlo a través de los medios usuales o consultar la pestaña CONTACTO

martes, 29 de julio de 2014

"Seis problemas para la minificción, un género del tercer milenio: brevedad, diversidad, complicidad, fractalidad, fugacidad, virtualidad" por Lauro Zavala

La minificción es la narrativa que cabe en el espacio de una página. A partir de esta sencilla definición encontramos numerosas variantes, diversos nombres y múltiples razones para que sea tan breve.
En estas notas presento un breve panorama sobre el estado actual de la escritura de minificción y sobre las discusiones acerca de este género proteico, ubicuo y sugerente, que a la vez se encuentra en los márgenes y en el centro de la escritura contemporánea. Aquí conviene señalar que aunque el estudio sistemático de la minificción es muy reciente, pues se remonta a los últimos diez años, su existencia en la literatura hispanoamericana se inicia en las primeras décadas del siglo XX. Por esta razón, la mayor parte de las reflexiones y observaciones presentadas a continuación se derivan del estudio de las antologías y los concursos de minificción, en cuya tradición los escritores y editores hispanoamericanos se han adelantado en varias décadas a otros muchos lugares del mundo. La tesis central de estas notas consiste en sostener que la minificción es la escritura del próximo milenio, pues es muy próxima a la fragmentariedad paratáctica de la escritura hipertextual, propia de los medios electrónicos.
Los problemas que enfrenta la minificción en relación con la teoría, la lectura, la publicación, el estudio y la escritura son al menos los relativos a seis áreas: brevedad, diversidad, complicidad, fractalidad, fugacidad y virtualidad. A continuación me detengo en cada uno de estos problemas señalando algunas de las conclusiones a las que se ha llegado durante los últimos años y algunas de las áreas que podrán ser exploradas con mayor profundidad en el futuro inmediato.

lunes, 7 de enero de 2013

Decálogo del microrrelato según David Lagmanovich



1. No existe una descripción minuciosa de las circunstancias.

2. No existe la construcción de un personaje, ni individual ni colectivo. Introducir a los personajes violentamente sin morosas descripciones.

3. El truco del escritor de microrrelatos consiste en agregar todas las palabras necesarias y ninguna de las innecesarias.

4. La minificción está rodeada de silencio; no ofrece cabida a digresiones y circunloquios.

5. No impide la existencia de una voz narrativa, por lo general omnisciente.

6. Tres momentos o puntos de inflexión: el que presenta una situación determinada; el que indica la aparición de un elemento que perturba el orden establecido; y un momento final, ya sea que éste implique una decisión a favor de una de las entidades contrastantes, o bien una neutralización de los opuestos.

7. Su entrada o comienzo: se prefiere del tipo in media res o continuación de algo.

8. Dos posibles finales: un final “de confirmación”, un desenlace que mantenga el tono y la coherencia; un final “de ruptura”, que no mantenga el tono y la coherencia. Además de finales “cerrados” y “abiertos”.

9. La importancia del título como elemento de la construcción; el título orienta la lectura.

10. El tema de un microrrelato aparece como núcleo nebuloso de significación: una intuición que gira alrededor de una palabra, de una noción o de un personaje.

Conclusión: un título, que se supone significativo y orientador; un comienzo, generalmente in media res; un desarrollo, caracterizado por las nociones de concisión, simplicidad sintáctica y velocidad; y un final, que puede ser conclusivo o abierto.

Fuente:
"El microrrelato - teoría e historia"

viernes, 4 de enero de 2013

CRÍTICA: "El microrrelato - teoría e historia" de David Lagmanovich


Libro que desarrolla en tres partes bien diferenciadas: teoría y características, historia y desarrollo del microrrelato y análisis y estructura.

En la primera parte centrada en la teoría, desarrolla los distintos estudios y características que debe poseer un microrrelato y como se ha ido modificando dependiendo de los autores y de su lugar de procedencia. También detalla las semejanzas y las diferencias que existen con otros géneros.

En la segunda parte detalla en profundidad la evolución del microrrelato desde sus inicios hasta los últimos años del siglo XX. En esta parte tiene importancia la atención que presta a los posibles precursores del microrrelato. Finaliza con la enumeración de los distintos autores definidos por el tiempo y por el lugar de nacimiento.

En la tercera parte se dedica al análisis que debe sufrir este género literario y la labor de la crítica en el con-texto de desarrollo del microrrelato.

Libro muy recomendable para todos aquellos que quieran adentrarse en el mundo de la minificción. Explica en detalle las características que deben definir al microrrelato y sus diferencias con algunos de los géneros literarios más próximos y que han podido crear confusión. Resume la historia con detalle y marca cuáles pueden ser los siguientes pasos para un estudio en mayor profundidad. También resulta muy interesante el valor que aporta de la crítica y del desarrollo que debe sufrir ésta para una valoración mayor de este géne-ro dentro de la historia de la literatura.

Puedes encontrar más información en el siguiente enlace:.

miércoles, 2 de enero de 2013

CRÍTICA: "El gozo de escribir" de NATALIE GOLDBERG

Es un libro rápido en su lectura, de sencillez cercana al diálogo que nos lleva hacia la idea que el autor tiene sobre el arte de la novela. No vamos a encontrar verdades que nos guíen por el camino recto hacia la creación de la novela, pero si vamos a encontrar cuestiones referentes a dicho arte y a preguntas que nos podría facilitar encontrar soluciones a nuestras dudas; o al menos un camino a seguir para no quedarnos parados y perdidos. También vamos a encontrar a un lector insaciable, quizás siguiendo las huellas de Borges, se siente más orgulloso de los libros que ha leído que de sus propias obras.Un libro muy recomendable para todos aquellos que quieran encontrar un diálogo interesante con un gran autor, donde nos detallará la estructura que utilizó en sus propias novelas, los recursos que encontró en las obras de otros escritores y un ensayo del papel que debería de interpretar la novela en nuestro tiempo, basándose en el pasado y en la cercanía del futuro, y también su visión particular del puesto que en todo ello debería tener el escritor.

martes, 13 de noviembre de 2012

“Por qué escribo” de GEORGE ORWELL

Desde muy corta edad, quizá desde los cinco o seis años, supe que cuando fuese mayor sería escritor. Entre los diecisiete a los veinticuatro años traté de abandonar ese propósito, pero lo hacía dándome cuenta de que con ello traicionaba mi verdadera naturaleza y que tarde o temprano habría de ponerme a escribir libros.


Era yo el segundo de tres hermanos, pero me separaban de cada uno de los dos cinco años, y apenas vi a mi padre hasta que tuve ocho. Por ésta y otras razones me hallaba solitario, y pronto fui adquiriendo desagradables hábitos que me hicieron impopular en mis años escolares. Tenía la costumbre de chiquillo solitario de inventar historias y sostener conversaciones con personas imaginarias, y creo que desde el principio se mezclaron mis ambiciones literarias con la sensación de estar aislado y de ser menospreciado. Sabía que las palabras se me daban bien, así como que podía enfrentarme con hechos desagradables creándome una especie de mundo privado en el que podía obtener ventajas a cambio de mi fracaso en la vida cotidiana. Sin embargo, el volumen de escritos serios, es decir, realizados con intención seria, que produje en toda mi niñez y en mis años adolescentes, no llegó a una docena de páginas. Escribí mi primer poema a la edad de cuatro o cinco años (se lo dicté a mi madre). Tan sólo recuerdo de esa "creación" que trataba de un tigre y que el tigre tenía "dientes como de carne", frase bastante buena, aunque imagino que el poema sería un plagio de "Tigre, tigre", de Blake. A mis once años, cuando estalló la guerra de 1914-1918, escribí un poema patriótico que publicó el periódico local, lo mismo que otro, de dos años después, sobre la muerte de Kitchener. De vez en cuando, cuando ya era un poco mayor, escribí malos e inacabados "poemas de la naturaleza" en estilo georgiano. También, unas dos veces, intenté escribir una novela corta que fue un impresionante fracaso. Ésa fue toda la obra con aspiraciones que pasé al papel durante todos aquellos años.

viernes, 21 de septiembre de 2012

DE SU MANO: Natalie Goldberg

• Ser escritor y escribir significa sentirse libre. Significa cumplir la propia función. Hace tiempo, creía que la libertad consistía en hacer todo lo que uno quisiese. Sin embargo la libertad consiste en entender quiénes somos, entender lo que tendríamos que hacer en esta tierra y, por fin, simplemente hacerlo.

• Cuando escribáis, utilizad detalles originales. La vida es tan rica que, si conseguimos escribir los detalles reales de la forma en la que las cosas eran y son, ya no hace mucho más.

• Relajaos, gozad, estad presentes y abrid vuestro corazón. Espontáneamente iréis absorbiendo el ambiente que os rodea y, más tarde, sentaos a frente a la mesa de escribir, conseguiréis recordar, con la máxima precisión.

• Nuestra vida es ordinaria y al mismo tiempo mítica. Vivimos y morimos, envejecemos maravillosamente o nos llenamos de arrugas. Nos despertamos por la mañana, compramos algo y esperamos tener en la cartera lo bastante para pagarlo. Y al mismo tiempo el corazón, máquina perfecta, sigue latiendo a través de todos los dolores y todos los inviernos que vivimos sobre esta tierra. Nosotros somos importantes, y nuestras vidas son importantes, mejor dicho, magníficas, y vale la pena registrar sus detalles. He aquí como tiene que pensar el que escribe, he aquí como hay que sentarse con la pluma entre los dedos. Estamos aquí, somos seres humanos; así es como hemos vivido, que todo el mundo lo sepa; el mundo ha pasado delante de nosotros. Nuestros detalles son importantes. De lo contrario, si no lo fueran, podríamos dejar caer una bomba y no cambiaría absolutamente nada.


• El escritor debe decir sí a la vida, a cada aspecto de la vida. Tenemos que convertirnos en escritores que aceptan las cosas como son, que consigue apreciar el detalle y avanzar con un sí en los labios, de forma que alrededor nuestro ya no hayan más negaciones, negaciones que le quitan valor a la vida y borran estos detalles de nuestro mundo. “Acariciad los detalles”, dice Nabokov, rozadlos tiernamente.

• El escritor vive dos veces. Lleva su propia vida cotidiana, y en ella corre como todo el mundo yendo a comprar, atravesando la calle, vistiéndose por la mañana para ir a trabajar. Pero el escritor ha entrenado, al mismo tiempo, otra parte de sí mismo. La que vuelve a vivir todo esto por segunda vez. La que se sienta y vuelve a recorrer mentalmente todo lo que ha sucedido, deteniéndose a observar su consistencia y sus detalles.

• Igual que las obsesiones, también nuestros sueños tienden a volver a aflorar. Haríamos mejor en prestarles atención, y a actuar en consecuencia. Es una forma de penetrar en nuestra vida; de otro modo, podríamos ir a la deriva con nuestros sueños durante toda la eternidad.

• Es mucho mejor ser escritores tribales, que escriben para todos y reflejan muchas voces en la propia, que vivir en el aislamiento, a la búsqueda de una miga de verdad en nuestra mente individual. Hay que crecer, expandirse, y escribir abrazando al mundo entero.

• Si en nuestro barrio hay otras personas que escriben, es bueno conocerlas y encontrarse, para ayudarse unos a otros. Es muy difícil perseverar en la soledad. Guardad en el desván la idea del artista solitario y sufridor. El sufrimiento es parte de la condición humana. No hagáis que las cosas sean más difíciles de lo que son.

• Olvidémonos de nosotros mismos. Sumerjámonos en lo que miramos, hasta desaparecer.

• Aunque no escribamos, seguimos siendo escritores. No es algo que podamos sacudirnos de encima. Caminemos cono lo haría un animal. Hagamos que todo lo que nos rodea se convierta en presa. Utilicemos los sentidos como los utiliza un animal.

• Crearse un espacio para escribir es otro signo de un compromiso mayor.

• El trabajo del escritor consiste en dar vida a lo banal, en volver a despertar al lector a la excepcionalidad de lo existente.

• Saca otro bloc, coge la pluma, y escribe, escribe, escribe. En el centro del mundo, es suficiente con dar un solo paso positivo. En el centro del caos, es suficiente con hacer un sólo acto definitivo. Escribe y basta. Di que sí, quédate vivo, mantente despierto. Escribe y basta. Escribe, escribe.

• Cuando estamos realmente dentro de lo que estamos escribiendo, no importa dónde nos encontremos, porque de todas maneras es perfecto. Saber que podemos escribir en todas partes, nos da una sensación de gran autonomía y seguridad. Si queremos escribir, al final encontraremos, sin duda, la oportunidad de hacerlo.

• Os doy este consejo por experiencia personal. Avanzad siempre más allá de donde creéis poder llegar.

• Hay una frase se Gore Vidal que cito a menudo: “Como todo autor (y todo lector) sabe, escribir bien es el viaje más bonito que existe”. No nos creemos el problema de escribir “bien”; simplemente escribir, ya es el paraíso.

• Nuestro secreto más profundo es que escribimos porque amamos el mundo. ¿Y por qué, entonces, no decidirse a sacar este secreto que hay en nosotros, y llevarlo a las salas y las galerías, el jardín y el mercado? Que todo florezca.

• Cuando aceptamos estar predestinados para escribir, tras haberlo probado todo, nos encontramos frente a un camino obligado. .

Fuente:
"El gozo de escribir" Natalie Goldberg.